Cuando nuestro organismo carece de este líquido no puede desarrollar sus actividades adecuadamente, y provocar un cuadro de deshidratación crónica que puede poner en riesgo nuestra vida.

Por ello, es necesario que diariamente consumas entre seis y ocho vasos de agua al día, así mantendrás tu cuerpo hidratado y en buen funcionamiento.